Tema: Si no diezmo ¿Estoy robándole a Dios?
Pastor Dionny Báez
Serie: Preguntas difíciles de la biblia
———————————————————————-
Objetivo
Comprender que el diezmo y la generosidad no se tratan únicamente de un porcentaje, sino de honra, mayordomía y de la condición de nuestro corazón delante de Dios.
———————————————————————-
Nuestra visión es:
“Formar discípulos a través de grupos en casas a fin de transformar la ciudad, la nación, y el mundo con el mensaje del evangelio del reino.”
— Mateo 28:19-20 | Juan 15:13
———————————————————————-
Jesús enseñó que nuestra relación con el dinero revela mucho acerca de nuestro corazón.
Pídele a un integrante de grupo que lea Mateo 6:19-21.
Jesús no dijo simplemente que nuestro corazón determina dónde ponemos nuestro tesoro. También enseñó que donde está nuestro tesoro, allí estará nuestro corazón.
Esto significa que aquello en lo que invertimos nuestros recursos puede terminar gobernando nuestras prioridades.
Idea clave: Si no establecemos prioridades correctas para nuestro dinero, podemos terminar pasando nuestra vida persiguiéndolo.
Pregúntale a un integrante de grupo:
¿Qué crees que revela acerca de nuestro corazón la manera en que administramos nuestro dinero?
———————————————————————-
El diezmo aparece en la Biblia antes de la Ley de Moisés.
Pídele a un integrante de grupo que lea Génesis 14:18-20.
Abraham había regresado de una victoria y Melquisedec le recordó que Dios era quien le había dado la victoria. Como respuesta, Abraham entregó los diezmos.
El principio es importante:
Antes de que el diezmo fuera una legislación, fue una expresión de honra.
También encontramos a Jacob haciendo un voto delante de Dios.
Pídele a un integrante de grupo que lea Génesis 28:20-22.
Aquí aparece un concepto fundamental: mayordomía.
Mayordomía significa reconocer que administramos algo que, en última instancia, proviene de Dios.
La pregunta deja de ser solamente:
“¿Cuánto tengo?”
Y comienza a ser:
“¿Qué quiere Dios que haga con lo que puso en mis manos?”
Pregúntale a un integrante de grupo:
¿Qué cambio produce en nuestra manera de administrar el dinero cuando entendemos que somos administradores y no dueños absolutos?
———————————————————————-
Con Moisés, el diezmo pasó a formar parte de la legislación del pacto de Israel.
Pídele a un integrante de grupo que lea Levítico 27:32.
Por eso surge una pregunta importante: si estamos bajo la gracia y no bajo la Ley de Moisés, ¿desapareció el diezmo?
El estudio señala que Jesús no condenó el diezmo como tal.
Pídele a un integrante de grupo que lea Lucas 11:42.
El problema de los fariseos no era simplemente que diezmaban. El problema era que tenían el porcentaje correcto, pero el corazón equivocado.
Jesús señaló que habían descuidado la justicia y el amor de Dios.
Dar no sustituye una vida rendida a Dios.
Podemos cumplir externamente con una práctica religiosa y, al mismo tiempo, tener problemas profundamente internos.
———————————————————————-
Jesús mostró que la gracia lleva los mandamientos más profundamente: no solamente a nuestras acciones externas, sino al corazón.
Pídele a un integrante de grupo que lea Mateo 5:21-22.
Pídele a un integrante de grupo que lea Mateo 5:27-28.
La enseñanza presentada es:
La gracia no nos enseña a dar menos que la Ley; nos enseña a dar sin necesitar que la Ley nos obligue.
La Ley puede producir disciplina, pero la gracia busca producir transformación.
Pregúntale a un integrante de grupo:
¿Qué diferencia hay entre dar porque “tengo que hacerlo” y dar porque realmente quiero honrar a Dios?
———————————————————————-
El estudio reconoce algo importante: no encontramos a Pablo diciendo literalmente que cada cristiano debe entregar exactamente el 10% de cada ingreso.
Pero tampoco encontramos un Nuevo Testamento que elimine la generosidad.
Pídele a un integrante de grupo que lea 1 Corintios 16:1-2.
Pablo establece varios principios:
También enseña que la generosidad debe ser voluntaria.
Pídele a un integrante de grupo que lea 2 Corintios 9:6-7.
El diezmo puede funcionar como una disciplina para poner a Dios primero, protegiendo nuestras prioridades de nuestras emociones.
———————————————————————-
Ayudar a una persona necesitada es completamente bíblico.
Sin embargo, el estudio diferencia entre diezmo y limosna.
El diezmo sostiene la casa espiritual donde somos alimentados y permite que la iglesia pueda también ayudar a otros.
La pregunta fundamental es:
“¿Cómo puedo honrar a Dios con lo que Él puso en mis manos?”
———————————————————————-
El dinero toca directamente nuestra sensación de seguridad, control y descanso.
Muchas veces pensamos:
“Si tuviera un poco más, estaría tranquilo”.
Pero cuando obtenemos más, nuestra meta vuelve a moverse.
Por eso la generosidad también transforma nuestra relación con el dinero.
Cada vez que damos estamos declarando:
“El dinero es una herramienta, no mi dios, ni mi fuente, ni mi identidad, ni mi seguridad final.”
Pregúntale a un integrante de grupo:
¿Qué crees que cambia dentro de nosotros cuando dejamos de ver el dinero como nuestra seguridad y comenzamos a verlo como una herramienta que Dios puso en nuestras manos?
———————————————————————-
Llegamos a la pregunta principal.
Pídele a un integrante de grupo que lea Malaquías 3:8-10.
En el contexto del Antiguo Testamento, Israel estaba reteniendo aquello que Dios había establecido como suyo.
Pero bajo la gracia, nuestra motivación cambia.
Pídele a un integrante de grupo que lea Gálatas 3:13.
El estudio lo resume de esta manera:
Pregúntale a un integrante de grupo:
¿Qué diferencia hace dar desde la gratitud y la confianza, en lugar de dar desde el miedo o la obligación?
———————————————————————-
Dios no necesita nuestro dinero.
Pídele a un integrante de grupo que lea Salmo 50:10-12.
Todo le pertenece a Él.
Sin embargo, Dios utiliza nuestros recursos para sostener su obra, transformar vidas y extender el evangelio.
Pero hay algo todavía más profundo:
Dios utiliza el dinero para trabajar con nuestro corazón.
La generosidad puede confrontar:
Pídele a un integrante de grupo que lea nuevamente Mateo 6:21.
———————————————————————-
CONCLUSIÓN
Comenzamos preguntando:
“¿Le robo a Dios si no diezmo?”
Pero la pregunta más profunda es:
¿QUIÉN ES EL DUEÑO?
Jacob dijo:
“De todo lo que me dieres…”
Ese es el corazón de la mayordomía.
El objetivo no es manipular a nadie para que dé, ni utilizar el miedo para conseguir una ofrenda.
El objetivo es llegar a comprender:
“Todo lo que tengo proviene de Dios.”
Y entonces la pregunta cambia de:
“¿Cuánto tengo que dar?”
“¿CÓMO PUEDO HONRAR A DIOS CON TODO LO QUE ÉL PUSO EN MIS MANOS?”
———————————————————————-
Reflexión final
Pídele a un integrante de grupo que lea 2 Corintios 9:6-7.
La meta no es simplemente aprender a dar el 10%.
La meta es permitir que Dios transforme nuestra relación con el 100%.
“Dios no solo quiere hablarte del 10%; quiere multiplicar tu 100%.
—————————————————————————
Tomo el tiempo para motivar una ofrenda.
Recordatorios Importantes: